25.3.10

La negativa de Aragonés y la despedida de Jimenez.

Negativa de Luis Aragonés.

Ni me ha dado coraje, ni me ha importado mucho a pesar de que siempre me ha gustado su filosofía de futbol. Pienso que Luis Aragonés tiene bastantes aspectos positivos que al Sevilla le vendría muy bien, pero también los hay negativos. Mi opinión es que era una buena opción pero quizás no la mejor.

Despedida de Jiménez.

Su rueda de prensa es la que yo esperaba. Como siempre ha salido a relucir su ego y ha vuelto a recordarnos lo bueno que es, los jugadores que ha sacado del filial, los partidos que ha jugado con el Sevilla, los años que ha estado, la clasificación para champions, lo sevillista que es, cómo cogió al equipo, su negativa a jugar en el Madrid por quedarse en el Sevilla. Incluso nos ha recordado los cambios acertados.
Es decir, nada que no haya dicho al menos treinta veces.
Ni siquiera me ha sorprendido su aplauso a la afición inconformista y a la prensa crítica.
Como tampoco los halagos hacia Antonio Álvarez a quien quitó de en medio para que no fuese una amenaza a su puesto.
No me ha sorprendido. Jiménez es así.

24.3.10

Jimenez destituido

El gol del Xerez en el minuto 92, ha precipitado la destitución de Manolo Jiménez como entrenador del Sevilla, algo que en mi opinión debió de producirse bastante antes, en realidad nunca debió de producirse pues pienso que el Sevilla hace dos temporadas que debió de darle este proyecto a otro entrenador con distinto perfil y distinta forma de entender el futbol. Ahora con el equipo destrozado, Del Nido se ha visto obligado a la sustitución, buscando una reacción que pudiera llevarnos a los dos objetivos que nos quedan y que todavía son posibles.
Ya comente en mi anterior post que la única manera de al menos intentar invertir esta situación es cambiando de entrenador, ya que era muy difícil que quien destroza al equipo pudiera arreglarlo. Pero no diré que estoy contento, mi equipo ha vuelto a dar otra pésima imagen y ha perdido dos puntos en el tiempo de descuento contra el colista. El que lo esté (que los hay) halla cada uno como sienta su sevillismo. Ahora hay que esperar que Monchi acierte con la elección de su sustituto.

Del partido, que decir. Nada nuevo.
Que Stankevicius me da la razón partido tras partido. Lo de la faltita en el minuto 90 provocando la jugada del empate es para “matarlo”
Que Negredo también me da la razón partido tras partidos. Con él Jugamos con uno menos.
Que Romaric a pesar de su lamentable condición física es el único que le da sentido y criterio al balón.
Que Kanoute no puede, pero al menos lo intenta.
Que Adriano debería de dejar sus cambios constante y ubicarse en el que mejor le va, que es en la izquierda, preferiblemente de lateral. Su polivalencia deveria de ser un último recurso, no algo tan habitual, lo que resta muchisimo en su rendimiento.
Que Lolo es muy malo, pero con los palos que le da Jiménez aun lo hace más malo de lo que es. Que Drago Y Zokora son los únicos que ponen en el campo lo que otros se dejan en sus Chaleres.
Que el equipo ha llegado al momento cumbre de la temporada arrastrándose físicamente por el campo y con múltiples lesiones musculares.
Señor nuevo entrenador, hay muchas cosas que arreglar aquí.

21.3.10

El Sevilla no necesita palabras sino hechos

Muy preocupante la situación del Sevilla. Una situación que ha ido empeorando desde el mes de diciembre y que parece que cada jornada pinta peor que la anterior.
Una situación que se veía venir, pues el juego del equipo no da para nada. Solo el buen arranque de la competición, donde hasta la jornada doce no se descolgó de la cabeza basado en una buena pegada arriba, (aunque ya se vislumbraba la escases de argumentos futbolísticos), y a la poca presión de los perseguidores que más bien son equipos que en principio lucharían para no descender, han tapado la evidencia clara que este equipo no funciona, ni ha funcionado en toda la temporada.
A pesar de eso y cuando estamos a once jornadas para el final, el Sevilla tiene al alcance la cuarta posición. Eso quiere decir que a pesar del declive continuo del equipo, todavía se puede conseguir objetivos esta temporada. Y para intentar conseguirlo, lo primordial es buscar soluciones rápidas que den al menos la posibilidad de cambiar el rumbo descendente del equipo. La mejor y única solución es no cometer el error de prescindir de Jiménez para la temporada que viene como parece que se tiene decidido, sino de hacerlo ya.
Cada partido que pase es una ocasión perdida para al menos intentar dar un cambio a esta dinámica perdedora en la que se encuentra el equipo. La temporada se puede salvar perfectamente si recuperamos un mínimo de criterio y sentido común.
Jiménez lo ha perdido todo. Tiene al equipo deambulando por el campo sin saber qué hacer, ni donde está, ni a que está jugando. Eso no lo ven solo cuatro periodistas, sino que es un clamor en el 90 % del sevillismo.
Los jugadores están amargados, no rinden ni al 20% de su capacidad y ni mucho menos en consonancia a sus fichas millonarias. Los sevillistas decepcionados y el responsable del barco, el que tantas frases ilusionantes y tantos mensajes de grandezas nos lanzó a principios de temporada, tiene que asumir la responsabilidad de intentar al menos levantar este proyecto que desde hace más de cinco meses se está haciendo trizas a pasos agigantados.
Pero me temo que lo peor no es esto. Lo peor es que ese intento de cambiar el rumbo no va a suceder y seguiré viendo a mi equipo en los partidos que quedan, como un alma en pena arrastrándose por los campos. Viendo como el lateral izquierdo juega en la derecha, el centrocampista organizador de segunda punta, el segunda punta de primer punta, el interior izquierda en la derecha.
Viendo como el equipo es incapaz de combinar dos pases seguidos.
Viendo dar patadones al balón buscando a los delanteros, que se las ven y se las desean para encontrar un pase digno que llevarse a sus botas, que recuerdan con nostalgia las veces que hacían uso de ella y que ahora parece que solo las usan para ayudarse en el salto.
Lo seguiremos viendo, porque Del Nido quiere.

18.3.10

Balones fuera

Hace ya dos días de la patética rueda de prensa de Jiménez después del partido.
Y todavía me cuesta creer la acusación a los periodistas de que no se atrevían a dar palos a Del Nido y Monchi (no se atrevió a dar los nombres) y que esos palos se desviaban a su persona.
Quien quiera darle otra lectura lo puede hacer, pero Míster escusa nunca parece que tiene la culpa de nada, y esta vez siendo la derrota la más dolorosa de la temporada (hasta ahora) no ha acudido ni al cansancio de las tres competiciones, ni a lesiones. Esta vez a apuntado bastante alto, dejando caer claramente que los palos de los periodistas se los lleva el, cuándo tendría que ser otros los que deberían llevárselos.
Habría que ver a Del Nido y su único valedor Monchi, cuando se enterarían de la frasecita de Jiménez después de haber perdido 6 millones de € y haber dejado pasar la posibilidad de hacer historia.
Jiménez de por si nunca ha sido muy listo en las ruedas de prensas y ha pecado de hablar más de la cuenta, pero esta vez se ha pasado de rosca, y si ya tenía pie y medio fuera del Sevilla a partir del treinta de junio, esa frase lapidaria lo ha terminado de sentenciar.
Como defensa que fue, siempre echando balones fuera.

16.3.10

CRÓNICA DE UNA SITUACÍON ANUNCIADA.

El Sevilla tiene según el presidente el mejor equipo de su historia, integrada por veinte internacionales, siete u ocho futuros mundialistas, el actual mejor brasileño de los equipos europeos, un balón de África, y según muchos entrenadores, una de las mejores plantillas de España. Contratados la gran mayoría a golpes de talonario y con unas fichas millonarias.
Así nos lo vendieron, y realmente pudiera ser que nada de eso fuese mentira, de hecho no lo es.
Pero ¿qué vemos?
Vemos partido tras partidos a un equipo de lo más mediocre, devaluado, sin hambre, sin fuerzas, sin alegría y sin saber a qué juegan.
Un equipo que cuando te enfrentas a equipos malos, si ganas normalmente es por los aciertos de Navas, Palop y Luis Fabiano. Si el equipo es bueno, no tienes nada que hacer y si el equipo es de nivel “A” te meten un meneo, te ridiculiza y te quita las ganas de abrir un periódico en una semana.
Vemos también a una afición, desencantada, crispada e impotente.
Impotente porque ve como su equipo del que esperaba que siguiera siendo un ejemplo y que disfrutaría de una época plagada de alegrías, día, tras día, semana tras semana, se da cuenta del declive del equipo, que ve con sus propios ojos sin necesidad de influenciarse por nadie.
La inmensa mayoría de la afición lo lleva advirtiendo desde hace dos temporadas, en los que por unos supuestos objetivos y unos supuestos números, le quieren hacer ver que estamos en el buen camino, cuando la situación es bien distinta.
La situación real es que ni el equipo funciona ni la afición está contenta. O lo que es lo mismo, la afición está descontenta porque el equipo no funciona.
Y para mí hay un culpable.
El que sin duda es el mejor presidente de la historia del Sevilla y al que le debemos mucho todos los sevillistas y que nunca le podremos pagar todo lo que hace por nuestro club.
Se llama José María Del Nido.
Y los motivos como es fácil de suponer no es otro que el hecho de mantener como máximo responsable del equipo desde hace dos temporadas y media, a un pésimo entrenador como Manolo Jiménez.
Del partido de hoy para que comentar nada, solo que en esta ocasión, sabedor de lo que iba a volver a ver, he hecho una buena labor de concienciación y estaba preparado para asumir la desilusión de no estar entre los ocho mejores equipos de Europa. Que está claro que no merecíamos estar.