18.5.15

Y ahora quienes juegan en Malaga

Todo acabó en felicidad. El Sevilla logró remontar un partido que estaba tirando a la basura,  y con el resultado de Valencia dejó al equipo con opciones serias para lograr la previa de champions.
Como era el último partido en casa, era justo y merecido que los sevillista agradeciera al equipo la buena temporada que está a punto de terminar, por lo que la despedida del equipo fue una fiesta.
Eso sí, a la espera de la final de Varsovia, no hace falta recordar que lo único seguro que se ha conseguido hasta ahora (aparte de records estadísticos) es una clasificación para disputar la Europa Ligue.
Todavía estoy pensando si no hubiera sido mejor perder hoy las opciones de la cuarta plaza para poder ir a Málaga en chanclas a tres días de la final, aunque no descarto que Emery decida todavía hacerlo, porque la verdad es que nos jugamos demasiado para pensar en otra cosa que no sea Varsovia.
Y la verdad es que poco ha faltado para que ocurriera, porque el Sevilla ha jugado un partido que durante muchos minutos fueron merecedores del peor de los calificativos.
Con desgana, sin intensidad y con una falta de actitud sonrojante. No era lo que se merecía ver sus seguidores en el último partido de casa. Ante eso el Almería ganaba justamente, incluso merecían aumentar las distancias aun demostrando sus carencias técnica, porque jugaban contra once jugadores andando.
Parece que los jugadores en un momento de la segunda parte dijeron basta y ayudado por los jugadores que entraron desde el banquillo se decidieron a tomárselo en serio y le bastaron unos minutos para remontar el partido y poner las cosas en su sitio.
No fue la mejor forma de hacerlo pero se ganó.

Individualmente solo Sergio Rico aprueba con nota y bien los minutos de Tremoulina. Los demás suspensos, dándole a Reyes la peor nota. Supongo que la ovación no fue por su partido.

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